En medio de la alegría que produce el día en que empieza a materializarse la paz en nuestro país, lamentamos la perdida de nuestro compañero, amigo y miembro de la junta directiva del Comité Permanente por la defensa de los Derechos Humanos – CPDH, el Padre Gabriel Izquierdo Maldonado, quien trabajó incansablemente por la defensa de los Derechos Humanos y la Paz para nuestro país.

El homenaje que podemos hacerle hoy, será honrado con la firma de este importante acuerdo entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC-EP, que brindará bases más sólidas en la brega de alcanzar escenarios de justicia social, para los millones de Colombianos que anhelamos esas transformaciones profundas, sueño por el que trabajaba incansablemente el Padre Gabriel Izquierdo.

El Sacerdote Jesuita, nació en Bogotá, el 23 de febrero de 1942. Con títulos de Maestría en Filosofía y Teología de la Pontificia Universidad Javeriana y Master en Antropología de la Universidad de Chicago. Fue miembro fundador del Centro de Investigación y Educación Popular, CINEP/Programa por la paz, en el cual desarrollo varias investigaciones en torno a temas de tierra, participación popular, religión, cultura de paz y resolución de conflictos. Además, se desempeñó, como docente universitario, asesor para comunidades vulnerables y para la ONU.

Todo su empeño y dedicación estuvo siempre atada a la consecución de la paz para Colombia, esto trajo consigo el sortear una serie de situaciones difíciles, entre las que sobresale, la muerte a causa de la violencia, de 34 amigos (en palabras del Padre). Sin embargo, su objetivo siempre fue claro, la reconciliación nacional, de esta manera logró sentarse con jefes guerrilleros, paramilitares y grupos al margen de la ley, para discutir en torno al país y lograr acercar posiciones.

Gabriel Izquierdo se va en medio de la firma de la Paz, llevándose lejos esa guerra por la que trabajo y busco acabar. Hoy deja sembrada en los corazones de quienes lo conocimos, esa semilla de paz, que poco a poco florece y se va consolidando como una realidad para nuestro país, con cambios culturales y transformaciones que logren involucrar a la Colombia profunda en las decisiones que competen a todos los Colombianos.

Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos

 

Fotografía: Revista Semana


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