Denunciamos ante las organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales, así como a los organismos e instituciones de control y garantía de los derechos; la persecución de la que están siendo objeto varios de los colaboradores del comité permanente por la defensa de los derechos humanos seccional Bogotá.

 

HECHOS:

El día martes 3 de mayo de 2016 entre las 20:15 y 21:50 horas, Julián Bello y Sylvain Pithois, miembros del Comité Permanente por la defensa de los Derechos Humanos – el último de ellos de la delegación internacional- fueron agredidos y retenidos irregularmente por efectivos de la policía nacional.


Al solicitar colaboración de un habitante de calle para tomar un taxi rumbo a sus domicilios, los efectivos policiales iniciaron una acción violenta contra el indefenso hombre por lo que los defensores intentaron mediar. El habitante de calle al ser objeto de la violencia policial huyó hacia sitio desconocido.


Los videos grabados al momento de los hechos reflejan que los efectivos policiales al no capturar al habitante de la calle, se abalanzan contra los defensores de derechos humanos, con palabras y actos soeces en contravención al código de ética policial y protocolos de buen trato a la ciudadanía.


Miembros de la policía nacional agredieron a los miembros del CPDH; Sylvain Pithois, miembro de la delegación internacional fue golpeado con bolillos y fue puesto contra el piso al momento de esposarlo. Procedieron los efectivos a retener los documentos de los defensores agredidos y a encerrarlos en un camión por un lapso superior a 30 minutos.


Se observa que los policías se negaron a dar identificaciones e información referente a las causas de la detención y el operativo por lo que con actitud desafiante algunos efectivos policiales entregan en el momento versiones falsas de supuestas agresiones contra ellos. En los videos grabados en el instante de la agresión, los defensores dejan en claro a los policías la petición de recolectar las evidencias de las cámaras de seguridad ya que según un patrullero estas comprobarían la falsa versión.


Después de la retención ilegal, procedieron los efectivos policiales al mando del señor Subteniente John Contreras a trasladar a los defensores a las de la URI de la 38 con 10° para dejarlos en el camión por un espacio de tiempo. Ante la oportuna reacción del equipo del CPDH en esas instalaciones los policías se volvieron a tornar violentos, irrespetuosos y desafiantes como muestra de su ya frecuente forma de proceder con los defensores y defensoras de derechos humanos.

Erika Gómez, miembro del equipo jurídico del comité, se comunicó con el defensor Julian Bello, y habló con uno de los policiales que se negó en dos oportunidades a suministrar sus datos; cuando se insistió de nuevo saber sus datos, manifestó que su nombre era Michael Andres Castiblanco y era patrullero de la Policía Nacional, al preguntar el motivo por el cual los había detenido, manifestó que él solo cumplía ordenes y la orden de traslado la dio el el subteniente John Contreras, especificando que no sabía porque motivo eran que los habían detenido y mucho menos por qué su superior había solicitado su traslado a la UPJ. Sin embargo se le mencionó por parte de la abogada Erika Gómez que las dos personas son miembros del CPDH, organización que cuenta con medidas cautelares por parte de la CIDH. 
 
Hasta el momento no se ha tenido una respuesta concreta por parte de los policiales por el motivo por el cuál fueron detenidos los defensores. Estamos convencidos que la ágil reacción por parte de  Julian Bello, miembro del grupo de investigaciòn del CPDH,  evitó que se presentaran hechos como los sucedidos con otros miembros del comité.

 

ANTECEDENTES:


Ante esta agresión además se informa que en días de la última semana de abril del presente año el miembro de la delegación internacional, Sylvain Pithois, objeto de la agresión anteriormente descrita, fue víctima de un sujeto que a altas horas de la noche atacó su lugar de residencia destruyendo vidrios y otros elementos. Además de lo anterior se resalta que se ha vuelto frecuente este tipo de agresiones por parte de la policía y se observan patrones como negar información, ofensas verbales, uso desmedido de la fuerza e incluso utilizar habitantes de calle y otras excusa para atacar directamente a miembros del CPDH y otras organizaciones.

También el 21 de abril de 2016 siendo las 9:30am, Santiago Correa joven integrante del Equipo de Protección del CPDH se dirigía hacia las instalaciones de las oficinas de la Sede del Cpdh. Cerca a la estación de las aguas de transmilenio fue abordado por un policía de la estación de Germania localidad de Santa fe para una requisa, el joven accedió a la requisa y al preguntarle al agente de policia el motivo por el cual lo requisaba, este reaccionó agresivamente y comenzó a gritarlo, "¡si no respetaba la autoridad me lo cargo!". le dijo .


Santiago se encontraba con su novia quien alcanzó a llamar a las oficinas del Cpdh, la abogada Erika Gomez actual Secretaría ejecutiva (encargada), logró llegar al lugar de la estación de aguas de transmilenio. Cuando llegó al lugar, al interior del camión de la policía se encontraba Santiago Correa sólo. Gracias a la interlocución de la defensora con la policía, logró que le entregaran la cédula, las pertenencias y fuera bajado del camión.

A estos hechos, sumamos la grave denuncia el 7 de marzo alertando sobre la tortura que sufrió uno de nuestros jóvenes integrantes, Rigoberto Abello, quien tuvo graves contusiones y agresiones por parte de la policía metropolitana en el interior de la Unidad Permanente de Justicia.

También el jóven Klaus Zapata, asesinado el pasado 6 de marzo, participó en la escuela de derechos humanos que el CPDH desarrolló en el municipio de Soacha.


Dentro del seguimiento a los incidentes de protección y riesgo de quienes integramos el cpdh no podemos dejar como hecho aislado este tipo de situaciones de estigmatización y seguimiento continuo por parte de la fuerza pública.

Estos hechos debilitan las garantías de no repetición que se deben brindar a nuestra organización que cuenta con medidas cautelares otorgadas por la Comisiòn Interamericana de Derechos Humanos.


Vamos por la paz