El día de ayer 10 de marzo siendo las 6:30 pm dos hombres en moto se acercaron a las oficinas del Comité Permanente Por La Defensa De Los Derechos Humanos CPDH, de la Seccional Arauquita, Arauca; ubicada en el barrio San Martín, y le propinaron cuatro disparos con arma de fuego contra la humanidad de MILTON YESID ESCOBAR RODRIGUEZ, ocasionándole la muerte, quien trabajaba como escolta de la Unidad Nacional de protección “UNP”.

 

Milton Yesid brindaba seguridad al dirigente político y defensor de derechos humanos Martín Sandoval, a la vez secretario de la Unión patriótica en Arauca y miembro del Comité Permanente Por la Defensa de los Derechos Humanos. Estos hechos se constituyen en una evidente y clara agresión al CPDH, organización que siempre ha estado comprometida en las soluciones negociadas al conflicto armado que vive el país. Sin embargo y con gran indignación hemos tenido que registrar y denunciar el incremento injustificado de agresiones cometidos en lo que va corrido del año, en contra las y los defensores de derechos humanos, así como de líderes y lideresas   de los movimientos sociales, sindicales y políticos.

 

Para el CPDH, organización defensora de derechos humanos que actualmente cuenta con medidas cautelares de protección ante la CIDH, es sumamente preocupante cómo se han incrementado las amenazas y crímenes selectivos en las últimas semanas en el país, y concretamente en la región de Arauca; estos hechos han sido denunciados públicamente y ante la Fiscalía por parte de la seccional CPDH Arauquita y suponen un incremento del riesgo contra la integridad física y psicológica de sus integrantes y de los defensores de derechos humanos en el departamento, con hechos como este que se suma a más de 20 víctimas en el transcurso del año. El CPDH alerta sobre el hecho de que actualmente no hay garantías plenas y eficaces para el ejercicio y la labor de los defensores de derechos humanos, así como al movimiento social y popular.

 

Rechazamos contundentemente la omisión de las autoridades como la Unidad Nacional de Protección frente a la celeridad de los procesos que atienden y previenen situaciones como ésta, frente al nivel de riesgo individual y colectivo de los defensores de derechos humanos para el departamento de Arauca.

 

Así mismo debemos rechazar las acciones criminales que recaen contra la población civil en la historia de departamento a manos de las estructuras paramilitares ampliamente denunciadas e investigadas, y como consecuencia de la compleja situación que vive el departamento, frente a las que el Estado no ha actuado para garantizar la seguridad del movimiento social y popular. No es posible que sucedan estos hechos a escasos metros de la estación de Policía; y que callar sea la constante de las autoridades locales, para con nuestra seccional, quienes la conforman y las denuncias constantes que no buscan otra cosa que demandar garantías para el acceso a la justicia, la verdad y las garantías de no repetición.

Los defensores y defensoras de derechos humanos en Arauca extendemos la necesidad de unir nuestras voces de solidaridad y protesta por la pérdida irreparable de Milton Yesid, un joven que se destacó por su carisma y liderazgo en toda su vida, constructor de la paz y ejemplo para la comunidad; los sueños de un joven que no sólo acompañaba la seguridad del defensor Martin Sandoval, sino que tenía el compromiso y comprensión de construir la paz con justicia social en el día a día.

Exigimos a las autoridades públicas que inicien con la máxima celeridad las investigaciones para esclarecer los hechos y la responsabilidad del asesinato de Milton Yesid. Igualmente, exigimos al Estado que cumpla con su obligación constitucional de garantizar los derechos, entre ellos el derecho a la vida, de todas las personas; especialmente en el contexto que estamos viviendo en las últimas semanas, que ponga las medidas necesarias para proteger a los y las defensoras de derechos humanos y a aquellas personas que forman parte del movimiento social y popular en el país, pues la protección de éstas forma parte fundamental de las garantías de no repetición necesarias para la construcción de una paz estable y duradera. Como elemento fundamental para dicha protección, el Estado, especialmente a través de la Fuerza Pública y la Fiscalía debe luchas de manera real contra las estructuras paramilitares que se están extendiendo preocupantemente en el país, así como avanzar en las negociaciones de paz con los grupos armados en el país y la construcción real de una paz estable y duradera en el país. Igualmente solicitamos a las partes en la Mesa de Conversaciones en La Habana que realicen un pronunciamiento conjunto sobre la terrible situación que se está viviendo en el país en las últimas semanas.

 

Arauca, 11 DE MARZO de 2016.

 

 


Vamos por la paz