TROPAS DE LAS FUERZAS ESPECIALES CONTRA GUERRILLA ARHUACOS DE LA BRIGADA 26 DEL EJÉRCITO, INFRINGEN EL DIH PROTOCOLO II COMÚN, ACAMPANDO A MENOS DE 5 METROS DE  IGLESIA, POLIDEPORTIVO, TELÉFONO PÚBLICO, ESCUELA, PREDIOS CIVILES Y LA PLANTA DE ENERGÍA DEL CACERÍA GUAYABAL, ZONA DE RESERVA CAMPESINA PATO BALSILLAS, SAN VICENTE DEL CAGUÁN – CAQUETÁ 

 

El Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos Seccional Huila, denuncia a la opinión pública nacional e internacional, organizaciones defensoras de derechos humanos, ministerio público y demás entes de control, una nueva infracción al protocolo II Adicional a los Protocolos de Ginebra, por parte de integrantes de Fuerzas Especiales ARHUACOS del Brigada 26 y que pasamos a dar a conocer en los siguientes 

 

HECHOS 

 

1.El día domingo 19 de julio de 2015, a las 04:00 am aproximadamente 100 miembros de las Fuerzas Especiales Brigada 26 - ARHUACOS, llegaron al caserío Guayabal, ZRC Pato Balsillas, San Vicente del Caguán,  departamento del Caquetá y se acantonaron en grupos de 10 hombres a pocos metros de varios lugares del pueblo, entre ellos la planta eléctrica del pueblo, la iglesia, la casa de propiedad de Corpoamazonía, el único teléfono público que existe en el caserío, la escuela y demás bienes protegidos por el Derecho Internacional Humanitario.

2.Los militares han monopolizado en particular la utilización del teléfono público, ubicado dentro de la escuela del caserío, generando miedo a la población civil ante posibles ataques de la guerrilla de las FARC EP con fuerte presencia en la zona,  razón por la cual los padres de familia han planteado que de seguir la ocupación de estos bienes, la próxima semana contemplarían no enviar a sus hijos a estudiar debido a riesgo que representa. 

3.Los niños que aún van a clases, son llevados por sus profesores hasta pasar el lugar donde permanecen los militares en la entrada de la escuela.

4.Según nos informan los líderes comunales del caserío de Guayabal, genera preocupación los problemas de insalubridad que puedan provocar un grupo tan grande de hombres, con sus desperdicios y excrementos, en un caserío donde existen tan sólo 640 habitantes y un centenar de casas.

5.En horas de la tarde los militares requisaron a las personas que estaban en los establecimientos públicos, permaneciendo más tiempo aún en lugares con población civil, exponiendo con su presencia a los pobladores que temen que se desate alguna tragedia en caso de que la guerrilla decida atacarlos. 

6.La Junta de Acción Comunal se reunió de emergencia para definir qué acciones preventivas tomar, decidiendo junto a los padres de familia que no permitirían a los niños hacer utilización del polideportivo del caserío, el cual se encuentra rodeado por los integrantes del grupo de militares, hasta tanto cese la ocupación.

7.Lo integrantes de la Junta de Acción Comunal del caserío dialogaron telefónicamente con miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja, poniendo en conocimiento lo sucedido, quienes anunciaron que visitarían la zona el 30 de julio.

8.Integrantes de este grupo especial de combate, regalan dulces y monedas a los niños, indagándoles sobre lo sucedido en el caserío y preguntando sobre personas del poblado.

 

ANTECEDENTES:

 

1.La ZRC Pato Balsillas, tiene una población civil aproximada de cerca de 8000 habitantes, contrastando la ausencia de médicos y enfermeros, con la presencia de alrededor de 1500 militares entre integrantes de la Fuerza de Tareas Júpiter, el Batallón de Alta Montaña #09 y el batallón cazadores en la parte baja. 

2.Desde la instalación de la base militar a la entrada del pueblo y sobre el acueducto del caserío, la población civil propietaria de las viviendas colindantes con las garitas de los militares, presos del miedo iniciaron a abandonarlas y desplazándose al interior del caserío Guayabal e incluso lejos del pueblo. Lejos de prever protección a la población civil, el ejército copó estas viviendas y siguió entrando sus garitas e instalaciones militares de las bases hacia el pueblo, generando mayor desplazamiento de la población siendo actualmente ocupadas cerca de 20 viviendas, con el argumento de que sus propietarios no tienen título legal sobre esas viviendas.

3.Desde la instalación de la base militar, se han presentado bombardeos sobre predios civiles, provocando daños en ruedas Pelton, viviendas, cafetales y causando heridas en población civil y muerte de semovientes. El más reciente, la muerte de 8 bestias de carga y yeguas, el domingo 16 de noviembre de 2014, a escasos 200 mts. del caserío Guayabal, producto de un impacto de granada de mortero lanzada por el Ejército Nacional, batallón de Alta Montaña #09 posterior a un ataque de la guerrilla a la base militar, que dejó como saldo un militar muerto y uno herido.

4.La guerrilla de las FARC EP anunció desde La Habana Cuba, el inicio de un cese unilateral al fuego desde las 00:00 horas del 20 julio, no correspondiendo este copamiento militar a dicho gesto, siendo una agresión directa a la tranquilidad de la población civil y representando una infracción al DIH al utilizar como escudo los bienes civiles y la población civil, que lejos de ser una medida con la que se busque proteger a la población civil, militariza la cotidianidad de los habitantes del caserío de Guayabal y los expone a ataques de la contra parte armada.

5.Según lo dialogado con líderes comunitarios de Guayabal, los militares han anunciado que estarán allí hasta final de año siendo una clara provocación e intimidación a la población que espera que se actúe denunciando lo sucedido y los militares dejan de ocupar predios protegidos por el derecho internacional humanitario, en lo referido al principio de DISTINCIÓN entre bienes protegidos civiles y bienes susceptibles de ataque en un conflicto armado interno, trasgredido este principio al utilizar la ocupación de bienes civiles para defenderse.

 

 

Por todo lo anteriormente relatado instamos:

 

Al comandante de la BRIGADA #26 el respeto del protocolo II Adicional a los Protocolos de Ginebra, en lo referido a la protección de bienes civiles de la población civil, ordenando a sus hombres desocupar los predios que por razón de fe y respeto colectivo, son protegibles por el DIH y hoy están siendo ocupados por integrantes del la Fuerza Especial del ejército referenciada. 

 

De la misma manera solicitamos:

 

Al presidente JUAN MANUEL SANTOS mostrar gestos de paz, cesando la militarización de regiones agrarias del territorio nacional y consecuente con este, ordene el retiro de las tropas de los predios civiles de Guayabal y el caserío, siendo innecesario para la seguridad del pueblo esta presencia, que expone aún más a la población, a los efectos del largo conflicto armado colombiano.

 

 Al Defensor Nacional del Pueblo Dr. JORGE ARMANDO OTÁLORA mediar para que cese esta infracción al DIH, en defensa de los derechos de la población civil que están expuestos por estos últimos hechos.

 

A la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos OACNUDH, incluir en su informe anual nota de este hecho que consideramos infringe el DIH.

 

A la Consejería Presidencial para los DDHH, interceder para que cese esta acción violatoria de los derechos humanos, en momentos en que se ha iniciado un nuevo cese al fuego unilateral de las FARC EP, que no justifica tal despliegue de fuerzas militares.

 

Al Frente Amplio Por la Paz, correspondiente al destacado papel que han venido cumpliendo en la verificación de los ceses unilaterales al fuego de parte de la guerrilla de las FARC EP, de seguir esta ocupación, coordinar la visita a la zona, pudiendo ser testigos de los riesgos de dicha ocupación denunciados en este escrito.

 

COMITÉ PERMANENTE POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS

SECCIONAL HUILA

24 de julio de 2015

 

 

 


Vamos por la paz