Estas fotografías corresponden a un menor de edad del corregimiento de Piñuña Blanco, Puerto Asís Putumayo. El pequeño es uno de los afectados gravemente por las continuas aspersiones aéreas que siguen dañando la salud y los cultivos de los campesinos de la región.

 

El CPDH hace seguimiento a las denuncias de las comunidades afectadas en el Putumayo y otros departamentos, en donde a pesar de las declaraciones del gobierno sobre prohibir esta sustancia química debido a los devastadores efectos en la salud en las personas, se sigue afectando a las veredas y corregimientos con esta forma de erradicación que vulnera los derechos fundamentales.

 

La MESA REGIONAL DE ORGANIZACIONES SOCIALES DE LA BAJA BOTA CAUCANA, JARDINES DE SUSCUMBIOS NARIÑO Y PUTUMAYO publicaron este 16 septiembre de 2015 una denuncia pública, para alarmar tanto a autoridades, medios, organizaciones sociales nacionales e internacionales, el flagelos que atenta contra la salud de muchos habitantes de esta zona y la evidente omisión y desprotección del Estado:


"Informamos a las organizaciones sociales, defensoras de derechos humanos nacionales e internacionales, al movimiento sindical agrario nacional e internacional, instituciones estatales, órganos de control y en general a toda la comunidad la situación que viven los habitantes indígenas, afrodescendientes y campesinos del Putumayo, Baja Bota Caucana y Jardines De Sucumbíos IpialesNariño, los siguientes:


HECHOS


Desde el día 7 de abril de 2015, permanentemente, ininterrumpida y la policía antinarcóticos en el marco de la política antidroga reinicia operaciones mediante aspersión aérea con glifosato ; denunciamos la afectación producida por estas fumigaciones a los habitantes de las zonas rurales, en especial a los niños y niñas del corregimiento de piñuña negro pertenecientes al Municipio de Puerto Asís, que presentan afectaciones en la salud, quienes a la fecha no han sido atendidos por las autoridades del orden municipal y departamental.
La incoherencia del gobierno nacional, frente a la política antidrogas muestra una vez más, la descoordinación antes las decisiones tomadas en la no utilización de aspersiones áreas con agro tóxicos como el glifosato. Hoy, la grave crisis humanitaria de los habitantes de la región derivada de las aspersiones aéreas, deja ver la falta de compromiso y capacidad de gestión por parte del gobienro nacional para avanzar en los dialogos que actualmente se celebran entre el gobierno nacional y La Mesa De Organizaciones Sociales de Putumayo, La Baja Bota Caucana, Jardines De Sucumbíos- Nariño.
La Organización Mundial de Salud OMS “clasifica a este herbicida como dañino para la salud humana por su alto concentrado químico que puede causar enfermedades, especialmente cáncer” Denunciamos a la policía de antinarcóticos por el mal manejo que da a este herbicida, más aun conociendo el informe de la OMS, poniendo en peligro la salud de los habitantes, en especial los niños y niñas que son más frágiles a los efectos del glifosato, como es el caso concreto de las afectaciones registradas en el Corregimiento de Piñuña Blanco del Municipio de Puerto Asís.

 

EXIGIMOS


Al gobierno nacional ordenar el cese definitivo de las fumigaciones con glifosato o cualquier otra sustancia tóxica; en el Departamento de Putumayo, Baja Bota Caucana y Jardines de Sucumbíos Ipiales- Nariño.
A la Gobernación del putumayo y las autoridades Municipales de Puerto Asís poner en práctica los protocolos de atencion en salud a las familias afectadas por las fumigaciones en especial a los niños y niñas.
A las administraciones públicas y órganos de control la aplicación inmediata de los mecanismos de prevención y protección de derechos humanos; quienes para casos de gravedad y urgencia médica, deben activar una ruta conjunta con las secretaria de gobierno municipales y en especial con la secretaria de salud departamental y municipal para garantizar el derecho a la salud y la atención inmediata antes los llamamientos de la comunidad.
Al Hospital José María Hernández hacer la práctica de las visitas médicas, y brigadas de salud respectivas en las zonas rurales, en especial en el sector de Piñuña Blanco.

 

RESPONSABILIZAMOS

Al Gobierno Nacional, Departamental, Municipal, La Policía Antinarcóticos Nacional, a la Secretaria de Salud Departamental y Municipal quienes deben responder por lo que le pueda suceder a los menores de edad, sus familias y comunidades que hoy están afectados por las indiscriminadas fumigaciones que azotaron a la región con un inminente riesgo de desplazamiento forzado. Al Presidente Juan Manuel Santos por el incumplimiento de los acuerdos pactados desde el 5 de septiembre 2014 y rectificados el 19 del mismo mes donde se comprometía que la fumigación no afectaría a las comunidades campesinas, indígenas y afros que habitan en la región. 

A los funcionarios del gobierno nacional que participan en las comisiones técnicas de los diálogos con la mesa regional de organizaciones, quienes han tenido información de los hechos y trabajan en las discusiones, por la omisión de su deberes y el incumplimiento de los acuerdos pactados en las actas del 5 y 19 de septiembre del 2014.

 

SOLICITAMOS


A LA OFICINA DEL ALTO COMISIONADO DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LOS DERECHOS HUMANOS (OACNUDH) En el marco del cumplimiento de su mandato, prestar toda su gestión para que las actuaciones del Estado Colombiano se apeguen a las Normas internas y externas que se ha comprometido a respetar y que se inicien las investigaciones a que haya lugar por el desconocimiento de las mismas.


A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL
1. Se continúe con el seguimiento y el monitoreo frente a la grave situación de derechos humanos y agresión e intimidación permanente a los luchadores sociales en Colombia.

2. Realizar seguimiento sobre las investigaciones que se adelanten frente a los hechos de la presente denuncia.

3. A la comunidad Nacional e Internacional y a las organizaciones defensoras de Derechos Humanos emitir pronunciamientos sobre esta denuncia. 


Vamos por la paz