La denuncia fue hecha por el CPDH Valle el pasado 3 de noviembre:  Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos del Valle del Cauca


“Artículo 2. Constitución política de Colombia Son fines esenciales del Estado: Servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución; facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural de la Nación; defender la independencia nacional, mantener la integridad territorial y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo.”

 

El Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos del Valle del Cauca- Colombia denuncia ante la comunidad nacional e internacional:


La Zona norte del departamento del Cauca está permanentemente ocupada por integrantes del Ejército Colombiano y fundamentalmente caseríos como el Ceral, los Robles, El Carmen, Mari López, campamento la Ventura entre otros, del Municipio de Buenos Aires Cauca, vías que conducen al Naya


HECHOS

El pasado domingo 01 de noviembre de 2015, integrantes del Ejército Colombiano estaban apostados en las viviendas de los caseríos la Ventura y el Ceral violando claramente los protocolos del DIH.


En esta misma fecha cuando el director de nuestro comité Rodrigo Vargas Becerra, se encontraba realizando un taller de derechos Humanos en la caseta comunal de la población de los Robles, Municipio de Buenos Aires Departamento del Cauca, siendo aproximadamente las 12 del medio día se escucharon fuertes explosiones muy cerca del casco urbano en un paraje conocido como la explanación.


Estas explosiones se escuchaban de forma espaciada y pasada una hora aproximadamente, se escucha el sobre vuelo de un avión DRONES y un fuerte ametrallamiento sobre la misma área.


Integrantes del Cabildo Indígena, habitantes de la comunidad y nuestro director, deciden corroborar el origen de lo que estaba sucediendo en el sitio y máxime cuando se nos informa que en la parte donde suceden los hechos hay algunas familias que no habían podida salir, un promedio de 25 personas iniciamos el trayecto subiendo por una carretera hacia donde se escuchaban las detonaciones aproximadamente a un kilómetro de los Robles, nos encontramos a unos militares adscritos a la Brigada Nro. 17 del ejército que venían por la carretera y que traían en su poder un televisor sustraído de los habitantes del sitio, panales de huevos y algunos enseres de cocina, los campesinos les reclamaban constantemente por el supuesto robo de los enseres y estos se burlaban del hecho.


Las ráfagas de fusil se escuchaban muy cerca, el avión seguía rafageando la montaña y se escuchaban explosiones.


Con los militares venia un personaje vestido totalmente de negro con un gorro pasamontañas y armado, cuando la comunidad reclama por la presencia de este personaje los militares lo protegen tratando de que la comunidad no lo identifique y este se relaciona fraternalmente con los militares, la comunidad en un acto de soberanía le quita el pasamontañas a esta persona y se corrobora que este es un indígena quien vestía con esta indumentaria, con este este hecho se evidencia como el ejército involucra a los civiles en el conflicto.


Otro suceso se da cuando los militares bajan en una camilla a un militar que supuestamente había sido herido pero esta persona no tenía ningún rastro de sangre y cuando se le manifiesta que donde está la herida este evade la pregunta y esboza un amplia sonrisa, además en una motocicleta totalmente tapado bajan a una persona presuntamente muerta pero tampoco tenían rastros de sangre y no lo dejaron ver.


Continuamos por la carretera y a pesar que los militares nos decían que nos devolviéramos nosotros queríamos corroborar el estado de las familias que estaban imposibilitadas para salir de la zona. los militares de la brigada 17 filmaban a la gente y en algunos momentos trataron de agredir a la comunidad. A lo largo y ancho de la carretera encontramos vainillas de fusil lo que quiere significar que en ningún momento se produjo enfrentamiento alguno y era evidente que los únicos que estaban disparando eran los militares, hostigaron permanentemente a nuestro director quien fue filmado durante todo el trayecto, violando los protocolos, ya que ellos como servidores públicos les está prohibido realizar este procedimiento. Un caso realmente denigrante fue el de una de las familias que estaba en la parte alta del caserío y fue bajada como escudo por los militares, allí venia un señor mayor, su esposa y los niños pequeños y junto a ellos militares disparando al aires ráfagas de fusil produciendo como es lógico el terror de estas personas, colocando en alto riesgo su integridad, la señora nos relata posteriormente, que los militares instalaron una ametralladora punto sesenta en el patio de su casa y empezaron a disparar hacia la montaña y cuando sus pequeños hijos empezaron a llorar los militares dejaron de disparar.


Otra señora nos dijo que cuando los militares llegaron a su casa ella intento llamar telefónicamente por un blacberry y este fue arrebatado por un militar y hasta que el tiroteo terminó no se lo habían devuelto, cuando reclamamos dicho teléfono reconocieron que ellos lo tenían, pero no lo habían devuelto.


Insistentemente los militares le preguntaban a nuestro director que les diera su nombre para según ellos iniciar un proceso judicial en su contra. Cuando Rodrigo Vargas Becerra, en compañía de miembros de la Guardia Indígena del cabildo se retira del sitio es acompañado hasta Timba Valle; se despide y cuando regresaba por la vía a Jamundí aproximadamente a las 7 de la noche es alcanzado por dos persona vestidas de negro que se movilizaban en una motocicleta negra sin casco y comenzaron a filmarlo aproximadamente un kilometro hasta las estribaciones de Robles Valle, mas adelante, es abordado por una patrulla de la policía quien lo requisa rigurosamente luego llega otra patrulla de apoyo y una camioneta con siete uniformados, cuando nuestro director les dice que si buscan la memoria de las grabaciones de los hechos sucedidos en la parte alta que él no las tiene, los policías continúan su camino.

Cerca al cruce hacia el Paso de la Bolsa en Jamundí irrumpen los tipos de la moto vuelven y lo filman y se adelantan hacia Jamundí y cuando él esta sobre la carretera Panamericana los sujetos están apostados a un lado de la vía y nuestro director prosigue su ruta hasta Cali.


03 de noviembre de 2015


Junta Directiva C.P.D.H. Valle del Cauca