Durante los días 2 y 5 de abril en Pitalito, Huila, nos encontramos  cuatrocientxs cincuenta delegadxs de sesenta y cinco organizaciones de los pueblos  indígenas, comunidades afrodescendientes,  comunidades campesinas, procesos de mujeres y de jóvenes  de las Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular y otras expresiones  e iniciativas que trabajan por la paz con justicia social y un país para la vida digna de los departamentos del Huila, Putumayo y Caquetá, para  avanzar en la construcción de una agenda  política común de paz, construir una pedagogía popular para la paz, fortalecer la unidad  y  nuestro acumulado político- organizativo hacia el paro nacional.

Trabajaremos por la inclusión de otros sectores campesinos, indígenas y afrodescendientes para enriquecerla con sus conocimientos y práctica social y política la defensa del territorio.
Reafirmamos nuestro respaldo a las negociaciones que se adelantan entre las insurgencias y el gobierno nacional. Se abre un nuevo momento para la participación efectiva de la sociedad y especialmente de esa parte excluida y marginada históricamente.


En el marco de una ofensiva del Uribismo contra la paz, la desinformación de algunos medios de comunicación  y la falta de garantías del gobierno nacional, nuestras delegaciones provenientes de los distintos territorios lograron llegar y participar activamente en el desarrollo de la agenda prevista. Analizamos la dinámica expoliadora del capital transnacional y nacional sobre los bienes de la naturaleza y los bienes comunes, constatamos la esencia corporativa del Estado y el gobierno nacional funcional al capital transnacional y  el agravamiento de la situación de derechos humanos. También, socializamos las resistencias, los avances en la construcción de poder popular, las luchas y las identidades con las que enfrentamos el despojo y la guerra contra el pueblo.


Como región, trabajaremos para recuperar la Región Amazónica como concepción territorial, desaparecida por el Estado como estrategia para facilitar la entrega de los bienes de la naturaleza a la explotación capitalista. Construir un nuevo modelo minero-energético soberano y autónomo que use otras alternativas energéticasobligando al Estado a crear un Fondo Energético Nacional,  declarar el agua como derecho público-natura -fundamental y a garantizar la producción agroecológica de las comunidades campesinas, los pueblos indígenas y las comunidades negras.


Para el fortalecimiento de nuestras economías propias implementaremos acciones para la conservación y protección de  semillas nativas;propiciaremos el uso adecuado de energías limpias; desarrollaremos el intercambio de nuestros productos  a nivel regional;crearemos granjas integrales a través de pedagogías alternativas;  impulsaremos la integración campo- ciudad desde la perspectiva popular; fortaleceremos el conocimiento propio; y rescataremos las especies endémicas de flora y fauna de nuestro territorio, para contrarrestar la entrada de otras especies y la pérdida de la biodiversidad en la agricultura campesina.


En defensa de los territorios, fortaleceremos  nuestras propias formas de reordenamiento territorial: Territorios Campesinos Agroalimentarios, Zonas de Reserva Campesina, Territorios Colectivos afros y Territorios Ancestrales Indígenas. En el marco de una territorialidad intercultural que reconozca las diversas visiones de territorio desde una concepción popular autónoma de ordenamiento del territorio: Cuidar y preservar los páramos, las montañas, las selvas, las sabanas  y los  ríos.


Reafirmamos nuestra decisión de adelantar un paro nacional para denunciar los incumplimientos del gobierno nacional no sólo con la Cumbre Agraria sino también con otros procesos y sectores; oponernos al Plan Nacional de Desarrollo y la ley de las ZIDRES;  exigir una participación protagónica, directa y vinculante del movimiento social popular en el proceso de paz en torno a una agenda común para lograr cambios sustanciales en el modelo económico y político; y avanzar en la unidad con otros sectores  y procesos sociales  en la perspectiva de ir concretando un Bloque Popular Alternativo.


Entendemos la Cumbre regional de paz como parte del proceso constituyente popular,  que hemos venido desarrollando en los mandatos  legislativos populares, las constituyentes populares, la comisión étnica para la paz y la defensa territorial, los planes de vida y los planes de etnodesarrollo, entre otras dinámicas autónomas y de ejercicio de poder popular. Ese proceso constituyente popular debemos ampliarlo a otros sectores en la perspectiva de ir haciendo síntesis política de las diversas agendas y propuestas del campo popular, que nos permita acumular fuerzas para participar e incidir en los escenarios de debate y disputa política sobre los contenidos y alcances de la paz que se están proponiendo en el país: la Mesa Social para la Paz, el Gran Diálogo Nacional y la Asamblea Nacional Constituyente.


Concebimos el momento político de disputa por la paz, como un escenario de acumulación de fuerzas. Por eso, consideramos que además de la importancia del proceso de paz en curso, nuestra centralidad sigue siendo la construcción de poder popular como expresión y articulación de nuestras diversas concepciones ancestrales, culturales, históricas y socio-políticas.

Finalmente, reiteramos la exigencia de garantías políticas para la realización de las siguientes cumbres de paz, la movilización social, así como la libertad inmediata de nuestrxs líderes judicializados por el ejercicio del legítimo derecho a la movilización y la protesta social.


PITALITO, 2 Y 3 DE ABRIL


CONGRESO DE LOS PUEBLOS, CORDOSAC, FENSUAGRO, ATCH, MARCHA PATRIOTICA, COMITE PERMANENTE PARA LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS - CPDH, PAOCOS, ANTOC, APEMECAFE, ASOCAMPO, ADIH, COORDINADOR NACIONAL AGRARIO - CNA, CAFETEROS DE SUAZA Y PITALITO, RESCATADORES DEL MACIZO - ISNOS, COMITÉ POR LA DEFENSA DEL RÍO MAGDALENA, IDENTIDAD ESTUDIANTIL, RED PROYECTO SUR, CONFLUENCIA DE MUJERES, CRIHU, OPIAC, ASOPUERTOASIS, PUP.


SEMBRAMOS ESPERANZA, COSECHAMOS PAÍS