Liberados los presos políticos y comprobada la aplicación de tortura en establecimientos militares, como método de interrogatorio.

Las pruebas sobre torturas son consignadas en informes elaborados por misiones Internacionales de Derechos Humanos, que permiten establecer la responsabilidad de agentes estatales, ante lo cual, miembros de los altos mandos de las Fuerzas Armadas idean la fórmula de evitar testigos en los cargos de violación de los derechos humanos y cambian la modalidad de detención y tortura a los llamados enemigos internos, por la eliminación física o la desaparición forzada, ampliando para estas labores la utilización de personal civil, vinculado de manera indirecta a las Fuerzas Armadas en la estrategia contrainsurgente, es la Jpoca del auge de asesinatos selectivos de dirigentes populares y políticos de izquierda, y la desaparición forzada de personas, crímenes que corren paralelos con el fortalecimiento de las autodefensas campesinas y la aparición del MAS y otros grupos paramilitares con siglas parecidas, a los cuales se les atribuyen varias masacres.

Este cambio de modalidad de violación a los derechos humanos coincide con el impulso del Comité Permanente a la creación de seccionales en varias regiones del país, actividad que se vio afectada en el Magdalena Medio por el asesinato de Fernando Vélez Méndez, Presidente del Comité Permanente de Puerto Berrio (Antioquia) ejecutado en el Parque Obrero de esa localidad el 27 de enero de 1.983, hecho que marca el comienzo de la campaña de exterminio contra defensores de derechos humanos.

El tercer Foro Nacional, "por el Derecho a la Vida, la Paz y la apertura Democrática" caracteriza este período, orienta la acción por la desactivación de los grupos paramilitares, las reformas políticas y sociales, como premisas de paz.

Aquí se comienza a hablar de diálogo con las fuerzas guerrilleras.

 


Vamos por la paz