El Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, CPDH, Capítulo Norte de Santander, rechaza los actos de violencia cometidos en contra de los funcionarios públicos de Norte de Santander.

El día sábado 3 de junio del 2017, en la residencia de Diógenes Quintero, fue impactada con arma de fuego en varias ocasiones en su fachada sólo daños materiales afortunadamente.

Diógenes Quintero, defensor de Derechos Humanos, quién en estos momentos se desempeña como personero del municipio de Hacarí presidente de la Asociación de Personeros del Catatumbo, se destaca por su labor en defensa de los Derechos Humanos e incentivar la convivencia pacífica en los territorios afectados por el conflicto Armado. En los últimos días fue nominado por la oficina del Alto comisionado de Naciones Unidas en Colombia, al premio Nacional a la Defensa de los Derechos Humanos.

En otros hechos, Elkin Caballero, alcalde del municipio de El Zulia también fue víctima de el lanzamiento de una granada que impactó su residencia causando daños materiales en la vivienda.

Desde el CPDH, se hace un llamado para que cesen los actos de agresión e intimidación contra los defensores de derechos humanos y servidores públicos por el hecho de cumplir con sus funciones. De igual manera, exhortamos a las autoridades a que se investigue y se identifiquen los responsables de dichos hechos.

Igualmente, instamos a la comunidad nacional e internacional, defensores de DDHH a que se pronuncien en favor de la defensa de los derechos civiles y políticos que tenemos todos los colombianos, que hacen visible las condiciones de vulnerabilidad de una región azotada por el conflicto armado y el abandono Estatal.

Exigimos al gobierno nacional, debe asumir su posición de garante y tomar las medidas necesarias para garantizar la vida y la integridad tanto de Diogenes Quintero, de su familia, como de todos los defensores de Derechos Humanos, independientemente de la función o vínculo con el Estado.

Estos hechos generan sentimientos de temor y zozobra en el grupo de defensores de DDHH de Norte de Santander, máxime por estos hechos reflejan la tendencia de violencia sistemática en contra de funcionarios y defensores de Derechos Humanos en Colombia que se encuentran expuestos a conste riesgo de perder su vida y su libertad por su labor en pro de la dignidad humana y la justicia social.


Vamos por la paz